En 2017, la Fórmula 1 atravesaba una situación complicada. El campeonato estaba inmerso en una crisis deportiva, perdiendo seguidores de manera rápida y preocupante. En paralelo, saltaban las alarmas por el lado del negocio, porque los ingresos dejaban de crecer.
Sin embargo, ese mismo año Liberty Media desembolsaba 4.400